Ahí estas tú,
para hacerme olvidar mis cicatrices,
las del cuerpo y las del alma sobretodo,
las que conoces y las que ni yo misma conozco...
Para protegerme de mí misma,
para hacerme ver que el simple hecho de tener esto,
de tener este amor,
es más que suficiente para hacer que mis montañas
se conviertan en arena fina bajo mis pies.
Te lo digo una vez más, te amo.
Es un amor que ríe,
un amor que canta,
aunque mañana quizás llore.
Sencillamente feliz de saberse correspondido.
06 febrero 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)




No hay comentarios:
Publicar un comentario